29 de mayo de 2014

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A todo esto, yo estaba viviendo en la casa de mi abuela mientras en el fondo construíamos nuestra propia casa. Así que generalmente estaba ahí haciendo alguna cosa: pintando el techo, los marcos de las puertas, las paredes.. Lo que sea. Y me acuerdo que en particular para lo que tenía planeado para mis 18 años involucraba dejar el livingcomedor pintado de un color base blanco. Así que ahí estaba yo, pintando mi casa.

Ya había hecho varias jodas en mi casa pero ninguna había llegado a satisfacer mi expectativa de "la joda". Así que con Nacho simplificamos cumpleaños y dijimos: "hacemos un gran festejo el sábado de esa semana y al carajo todo". Armamos el evento, invitamos a la gente, y nos sentamos a esperar. Bueno.. Yo no. Yo estaba pintando. La posta es que no lo pasaba mal haciendo eso, era super reflexivo. Y en definitiva iba a ayudar a que la joda sea óptima.

Me acuerdo que el día del cumpleaños de Nacho, que había sido en la semana, yo estaba pintando y él me vino a ver a mí. Tendría que haber sido al revés. Me dijo que se iban a juntar con unos amigos pero yo estaba con cosas de la universidad así que tuve que declinar. La gran joda era el Sábado, así que teníamos la mente en eso. Incluso llegamos a flashear que en el medio de la fiesta, todos re escabio y nosotros también, nos ibamos a poner a tocar y que iba a hacer tremendamente épico. Eso no pasó, pero la fiesta sí fue épica.

Las confirmaciones de asistencia iban subiendo y casi llegaban a las 30 personas. Dije: "¿Cómo voy a meter 30 personas en mi casa, y cómo convenzo a mi viejo de qué está todo bien?" — No tenía ni idea de como saldría todo al final. Prometí una gran joda y ahora tenía que cumplir.

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