26 de mayo de 2014

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Entonces era el día en cuestión, 12 de Marzo de 2012. La bendita J Fest. No sé ni siquiera por qué existió. Supongo que son cosas con las que uno se enfrenta y crece y madura y es alguien mejor al final del año. O quizás no.

La idea de esto surgió con mi cuasi hermana en el cumpleaños de mi viejo. "Tenemos que hacer la mejor joda, pero tenemos que proponer un tema" — el tema era venir vestido de blanco. Así que sí, planeamos la fiesta, armamos el evento, invitamos a la gente y la gente vino. Mucha más de la que yo creí, lo cual en cierto punto era bueno. Todos trajeron alcohol, lo cual en cierto punto era bueno. El problema fue cuando todo esto se mezcló.

Lo gracioso es que yo no estuve en la mayor parte del transcurso de esta fiesta, si no que estaba como un nerd en mi computadora mientras todos se divertían en mi futura casa. Me vinieron a buscar un par de veces, siempre olvidando algún vaso de fernet, y así fui pasando la noche. Para cuando fui al fondo ya era todo un descontrol: Un chico que ni conocía, AKA Julai, había muerto a los 20 minutos de empezar la fiesta porque se tomó un vaso de fernet puro; había demasiada gente en pedo y no había más alcohol. ¿Qué iba a hacer yo? Básicamente nada, decirle a todos que era hora de irse.

Las siguientes horas no sé como transcurrieron ya que de repente todo lo que había tomado me hizo efecto. Sé que me fui con Nacho a la casa, que parecía estar en pedo pero en perfecto estado, porque iba a buscar un abrigo. Me dijo que pasaba 5 minutos al baño y que nos ibamos. Cuando lo voy a ver, estaba tirado en el piso, prácticamente incosciente, pasado de alcohol. Llamé desesperado a mi hermana/cuasi hermana y les dije que ya lo llevaba para que me ayudaran.

Entre mi hermana y mi cuasi hermana probaron de todo para revivirlo, pero no respondía. Creo que balbuseaba y decía cosas sin sentido. A todo esto tenía al otro chico y a él en mi cama y en la de mi viejo, respectivamente. Al mismo tiempo tenía gente saliendo por la casa de mi abuela, y a mi abuela durmiendo a centímetros. Rezaba que mi viejo no llegara en cualquier momento y me mandara a laburar de cartero a Alaska. Pero por suerte nunca pasó.

Creo que Julai revivió y se lo llevaron y Nacho se quedó dormido en mi cama. Yo eventualmente, luego de limpiar todo el desastre, me quedé dormido en la cama de mi viejo. Al otro día me levanté muy exaltado, tratando de eliminar cualquier evidencia que podría complicar las cosas con mi viejo y lo llevé a Nacho a la casa. Por suerte no pasó nada más grave... Excepto que había hecho algo terrible que obviamente iba a hacer enojar mucho a Joaquin. Entrar en detalles sobraría para el propósito de esto, así que simplemente basta con saber que me costó gran parte de su amistad.

Desde ese día me prometí no ponerme tan ebrio, ni dejar que Nacho llegara a ese nivel de ebriedad. Con el tiempo ninguna de esas dos promesas se sostendrían. Honestamente nunca hay que prometer nada, no sirve de mucho.

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