No sé como lo arreglamos realmente, pero esto pasó justo antes de que Joaquin y Nacho se fueran de vacaciones. Habíamos ido a Debar a principios de Enero a un especial de Green Day con Joaquin, Eric y Lautaro y la habíamos pasado demasiado bien. Así que se ve que le comentamos esto a Nacho y fuimos al especial de Foo Fighters y Stone Temple Pilots (En este momento tenía el mínimo conocimiento de la segunda banda).
Llegamos, encontramos una mesa cerca de una de las pantallas y entramos a escabiar. Creo que fueron demasidas jarras de birras porque, de lo poco que recuerdo, ya estábamos todos ebrios cantando canciones de Foo Fighters. Esta era sin duda la salida que iba a afianzar a la banda. Al parecer no lo hizo porque al tiempo Joaquin me estaría diciendo que dejaba de tocar. But anyways..
La pasamos genial en Debar hasta que era hora de irse... Y eso creo que fue a las 4 am. Todos demasiados ebrios y yo con una cámara en mano, era igual a más desastre. Fuimos a una plaza que estaba muy cerca del obelisco a hacer idioteces de ebrios. Nacho saltaba una fuente, se paraba sobre cualquier cosa que pudiese: tachos de basura, estatuas, semáforos, palos de luz. En un momento dado lo tenía subido a la espalda a Joaquin y trataron de caminar pero se cayeron al piso y se tentaron.
Todo esto nos llevó a terminar hablando con un trapito que no nos quería dejar ir. Hacía su labor y nos seguía hablando. Esta situación sumada al nivel de alcohol que teníamos encima me puso super paranoico. Lo bueno es que de alguna forma logramos irnos. En el viaje de vuelta en el tren tuvimos una conversación rara y casi filosófica, aunque no pueda recordarla sí me acuerdo que ahí tenía un muy buen presentimiento sobre el futuro de nuestra relación.
¿Qué había aprendido de esta salida? Lo volátiles que podemos ser con mucho alcohol encima. ¿Realmente había aprendido algo? No, porque esto es lo que nos lleva a los casi trágicos eventos del 12 de Marzo y sus lamentables consecuencias.

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